La marca silenciosa de Gabriele Münter

Índice de contenido

El juicio externo

¿Te has sentido juzgada alguna vez por ser tú misma? Sé que esta pregunta puede parecer retórica pues vivimos en una sociedad donde la exposición en las redes sociales nos hace estar permanentemente expuestas a las opiniones, juicios y críticas de personas que ni siquiera conocemos. Y sin embargo, nos pueden influir de manera negativa, no solo por nuestra propia autoestima sino también por los efectos colaterales que tiene.

El camino que recorremos para ser fiel a nuestros valores, nuestras ideas y decisiones para encontrar la coherencia con nuestra marca personal y con el propósito de vida que tengamos, es solitario y las cuestas son a veces muy pronunciadas. Ser valiente para sostener nuestras convicciones y defender nuestra esencia, incluso ante las constantes denostaciones es un acto de coraje al que nos enfrentamos cada día.

Lamentablemente tenemos en la historia muchos ejemplos de mujeres cuyas excepcionales contribuciones en diferentes ámbitos han sido anuladas, silenciadas o simplemente ignoradas por ir en contra de los criterios establecidos para ellas como hijas, esposas hermanas o compañeras de profesión.

Para frenar esta invisibilización y contribuir al necesario cambio es vital potenciar dos de las armas más efectivas: la información y la formación. Conocer lo que han hecho muchas de esas mujeres olvidadas en los libros y en los manuales cambia el discurso, rompe las creencias establecidas y abre nuevos paradigmas Y, porque no, imitar sus acciones de coraje para establecer nuevos comportamientos es el primer paso para encontrar sendero alternativos.

Un ejemplo inspirador de esta valentía lo constituye Gabriele Münter, pintora alemana y figura clave en la creación del movimiento expresionista alemán y sin embargo absoluta desconocida en los ámbitos artísticos. El Museo Thyssen-Bornemisza de Madrid le le ha dedicado una muestra recorriendo toda su vida y obra  que se ha caracterizado por la gran calidad y variedad de las obras y por la mirada tan personal que aporta.

Hacer aquello que no está bien visto

Si hay algo que define la historia de Gabriele es sin duda la influencia de la liberal educación recibida por sus padres emigrantes en Estados Unidos. Esta huella la lleva a querer conocer el país que había acogido a sus progenitores tras quedarse huérfana con tan solo 20 años y recorre con su cámara fotográfica durante dos años ciudades como Nueva York, Missouri, Arkansas y Texas, capturando escenas y retratos de sociedad con una mirada nueva y de gran valor documental.

El viaje en mayúscula significa abrir nuestra mente, salir del entorno conocido y admitir que hay más realidades que la establecida. Atreverse a un viaje interior que nos permita conocernos y enfrentarnos con nuestros miedos y las miradas de nuestro entorno

Al volver de su viaje, Gabriele siguió priorizando su formación y la elección de la escuela de arte en la que ingresa va a marcar su vida personal y artística. Su maestro, Wasily Kandisky se convertirá en su compañero sentimental, de viaje y de movimiento artístico, pues junto a él, a Franz Marc, August Macke y Marianna von Werefkin van a crear el movimiento expresionista El Jinete Azul, contribuyendo a renovar el panorama artístico en la Europa de principios del siglo XX.

Políglota y cosmopolita, Münter hacía todo lo que no estaba bien visto en esa época para una mujer. Montaba en bicicleta (sin corsé), hacía deporte, fumaba, leía, comprendía que podía participar en cualquier conversación y se consideraba parte natural de la vida social.

Münter no solo fue una mujer que se dedicó al arte en una época en la que esto era difícil para su género; también tuvo que lidiar con las miradas y los comentarios de quienes la reducían a “la compañera de Kandinsky.

Sin embargo Munter logró desarrollar un estilo propio y una identidad artística única independientemente de su compañero y su separación solo fue el punto de inflexión hacia su propia mirada. No se conformó con el rol que la sociedad quería imponer, sino que demostró con su obra que ella también tenía una voz poderosa.

Hasta aquí la inspiración para comenzar a gestar nuestra marca personal. Ahora es el momento de la acción.

¿Por dónde empezar?

1. Estudia tu interior

El primer paso es reflexionar sobre quién eres y qué quieres aportar. Conocer cual es la guía que te define puede resolver muchas dudas a la hora de tomar decisiones. Gabriele decidió continuar con su carrera artística a pesar del abandono de Kandisky.

Cuando comencé a trabajar en mi proyecto personal, me tomé el tiempo de identificar mis valores y mis pasiones. Este proceso no solo me dió claridad, sino también una base sólida desde la cual construir. Mi relación con el arte ha configurado mi mirada y es desde donde construyo mi mensaje.

2. Acepta las críticas, pero no te definas por ellas

Al igual que Münter, todas enfrentamos comentarios que intentan moldearnos según las expectativas de los demás. Recuerdo una ocasión en la que me dijeron que mi enfoque profesional era “demasiado personal”. En lugar de tomarlo como una señal para cambiar de rumbo, lo usé como motivación para demostrar que mi visión tenía como objetivo la empatía y el compromiso de apoyo a mis clientes.

3. Crea tu propio mantra

La autenticidad y la consistencia son clave. No se trata de intentar gustarle a todo el mundo, sino de conectar con quienes valoran lo que eres. Crear tu propio mantra que te define ayuda mucho a tener un discurso coherente y efectivo para frenar críticas destructivas. La comunicación es el arma más potente que tenemos para mostrar nuestra fortaleza, defender nuestra postura y frenar ataques indiscriminados.

Inspiración para el presente

Gabriele Münter sigue siendo un recordatorio poderoso de que, como mujeres, podemos y debemos tener la valentía de construir nuestra identidad y defenderla. Ya sea en el arte, en nuestra carrera profesional o en cualquier área de nuestras vidas, el coraje para ser nosotras mismas es el pilar fundamental de una marca personal que trascienda.

Uno de los ejercicios que realizo con las personas con las que trabajo en las sesiones de mentoría y coaching es responder a las preguntas ¿Qué te hace única? ¿Cómo puedes seguir fiel a tu esencia, incluso cuando las opiniones externas intentan desviarte? como vas encontrar la fuerza para escribir tu propia historia, y dejar el legado que quieres en el mundo

Soy Ana Lara y si quieres empezar a construir tu legado te ayudo a encontrar tu diamante