Enciende tu marca personal

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Estaba esperando desde hacía una semana la caja del material para el curso online sobre la metodología LEGO que iba a realizar en unos días.

Recibir un paquete, aunque sea esperado, con un contenido desconocido siempre alimenta la impaciencia por desentrañar el secreto que guarda la caja. Te sientes como en la mañana de Reyes: ilusionada, expectante y conteniendo la emoción para no destrozar el envoltorio de manera incivilizada.

El material para el taller incluía dos bolsas con piezas de Lego, una carta de bienvenida y una tarjeta con una ilustración: una paleta de pintor realizada con piezas de colores del famoso juego de construcciones que inevitablemente me conectó con la relación tan personal que tengo con el arte, y en especial con la pintura.

Forma parte de mi vida en todos los aspectos, influye en la manera en que observo la realidad, en la forma en que priorizo mi tiempo en mis actividades, en cómo vivo mi día a día.  En definitiva me define como persona y por ende como profesional y condiciona de alguna manera mis relaciones.

No creo en las casualidades y el comienzo del taller me demostró mi teoría que lo que parece un designio del destino es en realidad el fruto de muchos más factores. La buena suerte, como define el famoso libro de Alex Rovira y Fernando Trias de Bes se diferencia de la suerte en que ésta última la puedes tener (o no) y aparece pocas veces (o ninguna). Sin embargo la buena suerte la puedes buscar, con tu esfuerzo, tus ideas y tu conocimiento y te puede acompañar durante toda tu vida.

Cada participante teníamos una tarjeta diferente que Ángela Peribañez, la facilitadora del taller había elaborado basándose en el conocimiento que tenía de cada una de las personas que estábamos realizando el curso. En mi caso, nuestra relación se limitaba a haber completado un curso de gamificación y a un par de conversaciones de whatsapp, en la que estoy segura no compartí mis gustos artísticos.

Cabían dos posibilidades: que Ángela fuera descendiente de alguna meiga enamorada de la luz de Sevilla, o la que tiene más adeptos: que basándose en lo que yo he transmitido a través de mis breves encuentros con ella, en mis artículos y publicaciones en redes sociales y lo que haya podido recabar de la experiencia de otras personas que tenemos en común, haya apostado por designarme una postal artística… En resumen, lo que le ha transmitido lo que llamamos mi marca personal.

¿Qué es eso de la marca personal?

Definir qué es la marca personal es el primer paso para entender la importancia que tiene en nuestras vidas.

La primera persona que habló de este concepto fue Tom Peters en 1977, lo que tira de un plumazo la idea de que sea una moda de los influencers de Tik Tok, en el artículo “The Brand called you” (Una marca llamada tú”) publicada por la revista Fast Company, en el que exponía lo que para él eran las claves de este concepto. Para Peters, la marca personal es aquello que enlaza tus pasiones, tus atributos clave y tus fortalezas con una proposición de valor, dejando claro lo que te diferencia de los demás”.

Me encanta esta definición pues no menciona el aspecto físico ni otros valores externos al individuo, como la clase social, el nivel económico o el trabajo que realices. Es decir, lo que muchas veces he oído denominar como “suerte”.

Algunas ideas para hacer brillar tu marca

Es cierto que comparto la mayoría de las ideas de este autor, como por ejemplo:

  • la necesidad de invertir en autoconocimiento y ser consciente de tus fortalezas: ese diamante que ayudo a encontrar en las personas y que se ha convertido en mi misión de vida.

Mi planteamiento sobre la creación de la marca individual cambió radicalmente el día que, en uno de mis viajes, vi un anuncio de una bombilla anunciando la marca de una compañía eléctrica en Dubái. Entendí que no es necesario crear tu marca sino encenderla pues está en nuestro interior y sólo tenemos que conocerla y hacerla brillar.

  • El segundo gran elemento es tener una estrategia como nos recuerda la conocida frase de Séneca “ No hay viento favorable para el que no sabe dónde va”. Pensar en tus objetivos, ser consciente de lo que puedes y no hacer, establecer un plan para conseguirlos y ser lo suficientemente flexible como para cambiar de rumbo y no caer en el síndrome del coste hundido sino tenemos resultados positivos.
  • Otro aspecto es trabajar en nuestro liderazgo personal como clave para defender tus ideas, motivarte a continuar y tener claro el puerto a donde quieres llegar. Ser líder de ti mismo significa también compartir tu visión y tus propósitos. Para ello es vital trabajar y practicar una comunicación asertiva, clara y directa. Y cuando hablo de comunicación, también me refiero a ese 55% de peso que tiene la imagen. Hacerse una foto es mucho más que ir a un estudio y posar con tu mejor sonrisa: es encontrar el sitio que te define y que habla de ti, no sólo por lo que los otros ven sino por cómo tú te sientes.

Andy Stalman, uno de los grandes expertos en marcas es autor de una de mis frases favoritas “El marketing (la comunicación) sin branding (tu esencia personal) no tiene alma. Y el branding sin marketing no tiene voz”. Si no comunicamos con eficacia estamos tirando por la borda (y ya van tres referencias marineras) todo nuestro conocimiento y esfuerzo.

Algo que no comparto con Peters es en la idea de que debemos pensar nada más que en nosotros a la hora de dar a conocer nuestra marca. Pienso que el principal error que cometen muchos profesionales es querer vender su marca, su producto o su idea sin tener en cuenta a los demás, sin conocer sus intereses y necesidades y sin escuchar su punto de vista.

La marca personal importa aunque no seas un influencer

En algunas de las sesiones de coaching que realizo en empresas me encuentro con la idea equivocada de que sólo necesitamos tener una marca personal quienes trabajamos por cuenta ajena o queremos hacer carrera en las redes sociales.

Sin embargo conocer el 0,01% de nuestro ADN que nos diferencia del resto de los humanos y saber transmitirlo a nuestro entorno personal y profesional, nos ayuda no sólo a conectar sino a poder aportar con nuestro conocimiento y experiencia

Ser diferentes es un hecho inexpugnableSacar partido de ellos es nuestro deber. Así que si estás prepara y quieres descubrir tu diamante, yo te puedo ayudar a sacarle brillo.