La emoción del miedo: denostada y necesaria
La aclamada y extendida teoría de “no hay que tener miedo” ha hecho mucho daño y personalmente pienso que su ausencia es una quimera además de una irresponsabilidad.
Entonces, si existe ese miedo, ¿Qué nos empuja a dejarlo atrás y dar el primer salto al vacío?
He conocido muchas historias de retos conseguidos con determinación y empuje por mujeres con arrojo y decisión y uno de los enigmas que más me ha interesado es conocer la fuerza que empuja a las personas a realizar acciones en las que nos sentimos amenazadas, ya sea en nuestra integridad psíquica o física. La valía de estos actos no reside sólo en la grandeza de los resultados obtenidos, sino el camino que hemos recorrido y las barreras que hemos traspasado para llegar a realizarlas.
Entrevista Sabrina Romero
Hoy voy a hablar de una mujer, Sabrina Romero, que convirtió su miedo en arte y en magia para el alma. Esa magia de su música fue la que me envolvió en un mini recital de una noche en blanco en Málaga y las dificultades que reconoció haber tenido por ser mujer al tocar el cajón lo que me llevó a conocer más sobre ella.
¿Quién es Sabrina?
Silencio ante mi primera pregunta. Nunca se la habían hecho y no me sorprende su respuesta pues esa sensibilidad que manifiesta la transmite por todos los poros de su voz y de su cuerpo.
“Sabrina es una mujer que siente y se expresa a través de la música y el baile. Es mi lenguaje desde pequeña. No entendía que las personas no supieran tocar palmas. Siempre ha sido mi forma de expresión”.
Ese lenguaje personal y seguramente sus genes andaluces, hace que con solo 2 años ya cante y baile flamenco en reuniones de familia y amigos en la Francia donde nació.
¿Qué hace que una niña tímida se suba a un escenario con tan solo 7 años?
“Me siento libre cuando canto, cuando bailo. Desde pequeña encontré mi propio lenguaje y poder expresarlo hace que mi miedo y mi timidez desaparezcan. Primero fue el baile y luego el cante. A los 9 años compuse mi primera canción y desde ese momento empecé a participar en festivales de flamenco, y gané con 12 años el primer puesto en la categoría de jóvenes bailarines en el Concurso Internacional de Flamenco de Nimes
¿Qué te hace dejar Francia?
“A los 15 años participé en mi primera sesión de grabación como invitada en el disco “Ida Y Vuelta” de la banda “Tekameli”, junto a los reconocidos artistas Cheb Khaled y Parrita y durante estas sesiones es cuando descubro mi lenguaje como percusionista. Quería estudiar, perfeccionar y mejorar mi toque. Por otra parte, nunca me sentí parte de Francia. Sabía que mi sitio era otro”
Sin embargo, como ella misma expresa, en un homenaje a ambas culturas Sabrina hace una preciosa versión de la famosa canción francesa “’Ne me quitte pas’ fusionada con el flamenco tocando el cajón.
Una de las cualidades que me pareció muy valiosa cuando vi por primera vez a Sabrina fue que es la autora de las canciones que canta y baila mientras toca el cajón. Me pareció todo un recital de arte en todas sus versiones.
¿Qué es lo que hace que te decidas a tocar el cajón?
“Yo no me considero solo bailaora, cantante o música… Yo expreso mis emociones de cualquier de estas disciplinas y no coincido con la opinión de algunos profesionales que consideran que hay que elegir una de ellas para especializarte.”
“Tenía 20 años cuando, durante un viaje a Madrid asistí a uno de los ensayos de la bailarina Beatriz Martín pues quería verla para aprender de esta artista. Ese mismo día el percusionista de la banda no apareció y me ofrecí para sustituirle. Me encontré con el cajón y toque para los bailarines. Como consecuencia de eso, me contrataron para realizar las giras internacionales que tenían contratadas durante los siguientes tres años.
Me cuesta mucho entender las razones que esgrimen algunas personas contra la libertad de pensamiento y de acción de otros seres humanos solo por el hecho de tener otro género, otra opinión, cultura o punto de vista.
Por eso, no entendí (y sigo sin hacerlo) el rechazo y las dificultades que manifestó Sabrina en su presentación por ser una mujer que tocaba el cajón.
¿Qué te ha supuesto como mujer tocar el cajón?
“En el mundo del flamenco, la figura del músico del cajón estaba reservado hasta hace un tiempo, a los hombres. Cuando empecé a moverme como percusionista de cajón tuve mucho rechazo pues no se consideraba que podría hacer un buen trabajo por ser mujer.
Lo que más me ha afectado es la mirada de los demás Escucha a mi paso ¿Qué hace una chica de 15 años tocando el cajón?. No la contrates que no tiene fuerza para tocar bien el cajón.
Piensa que fui la primera mujer que tocaba el cajón en el Bienal de Sevilla.
Esto hace que a veces puedas dudar de tu propio valor. Sin embargo esta experiencia me ha enseñado que por muy dura que sea la vida hay que seguir adelante con lo que crees.
¿Cuál es tu próxima meta?
“Quiero seguir haciendo flamenco puro y también explorar nuevas inquietudes que me hagan salir de la zona de confort, ritmos africanos, cubanos y jazz”
“Y por supuesto seguir publicando nuevos trabajos. El nacimiento de mi hija Syriana me dio la fuerza interior para superar el miedo que tenía de sacar a la luz mi propio trabajo”
“Mi objetivo es que mi música, mi arte pueda ayudar a las personas a despertar sus emociones”
Aprendizajes para enfrentarnos al miedo
1.- Habla con tu miedo: reconoce de dónde viene, qué es lo que lo ha producido y si es algo verdadero o inventado y exagerado. Al analizarlo te puedes dar cuenta de las creencias que lo han alimentado durante mucho tiempo. Durante años no me atrevía a hablar por miedo a ponerme nerviosa y tartamudear. Sólo al entender que algo muy importante es la autenticidad y que la pasión te hace hacer las cosas bien, mi miedo se difuminó.
2.- La Valentía No Es Ausencia de Miedo: La sociedad a menudo confunde la valentía con la ausencia de miedo. Sin embargo, la verdadera valentía se manifiesta cuando, a pesar del miedo paralizante, se elige actuar en favor de la libertad y la justicia. Ser asertiva y reconocer que tienes miedo y verbalizarlo te quita un peso de encima pues ya no tienes que esconderlo y las personas que tienes en tu entorno pueden sentir empatía y ayudarte a transitar ese miedo.
3.- Define tu para qué: La valentía, en su forma más pura, no busca el reconocimiento; busca la liberación, tus sueños o la justicia y la verdad.
Un ejemplo es la frase “De camino a casa, quiero ser libre, no valiente” atribuida a la activista política afganesa Malalai Joya. Ella ha sido una destacada crítica del régimen talibán y de la situación política en Afganistán, y ha luchado por los derechos de las mujeres en su país. Con esta frase, Joya expresa un profundo deseo de vivir en libertad, subrayando que la valentía no es lo más importante, sino la libertad misma.
4.- Piensa en lo peor que te pueda pasar. Esta técnica la aprendí en la maravillosa y recomendable serie “This is Us”. Una de las parejas protagonistas la utilizan en momentos difíciles. ¿Qué es lo peor que puede pasar si me presento a una promoción? ¿Qué desastre ocurrirá si me equivoco en algo de mi trabajo? ¿Qué hubiera pasado en la carrera de Sabrina sino se hubiera atrevido a tocar el cajón en esa prueba?
El miedo es una parte inevitable de la vida, especialmente en tiempos difíciles, por temas personales o por la propia vida. Sin embargo, más allá de la valentía, lo que realmente importa es el deseo de ser libre. Ser valiente no significa no tener miedo; significa querer ser libre lo suficiente como para actuar a pesar de ese miedo.
5.- Eres la media de las 5 personas con las que te relacionas. Sé que esto ya lo he apuntado varias veces, y es que pienso que hay que recordarlo. Busca ayuda, da igual si es profesional o amistades: lo valioso es el apoyo que recibes.