La importancia de la toma de decisiones
Sin duda el verano constituye la estación del año que más cambios introducimos en nuestras rutinas. Por factores externos como el período de vacaciones de nuestros hijos o nuestras empresas es casi imposible durante estos meses no modificar nuestros horarios, hábitos de comida, de ejercicio y de sueño. La influencia del entorno y nuestras circunstancias personales influyen de manera indudable en cómo decidimos pasar estos meses.
Decidir este verano embarcarme en un viaje espiritual a Bali fue una de esas determinaciones que antes de empezar sabes que te van a cambiar.
Cada persona toma alrededor de 35,000 decisiones al día. Esta cifra incluye tanto decisiones conscientes como inconscientes, desde las más triviales, como qué ropa usar o qué comer, hasta decisiones más complejas que pueden tener un impacto significativo en nuestra vida. La toma de decisiones es una de las características más importantes de nuestro liderazgo personal.
El primer aprendizaje de este camino fue incluso antes de comenzarlo: en medio del bullicio de nuestras vidas a menudo nos olvidamos de algo tan fundamental como escucharnos a nosotras mismas y respetar nuestros deseos.
En este caso, la propuesta era un viaje de 20 días donde íbamos a trabajar aspectos de crecimiento y de desarrollo personal a través de la espiritualidad enfocado a mujeres. Tomar una decisión en solitario es una declaración asertiva que puede convertirse en un pequeño acto de valentía defendiendo nuestra elección a pesar de los deseos y opiniones de nuestro entorno que en demasiadas ocasiones esgrimen sus opiniones y comentarios sin tener en cuenta los efectos que pueden causar.
El liderazgo efectivo, más que una serie de habilidades o estrategias, comienza con el autoconocimiento. Y para lograrlo, a veces es necesario alejarnos de todo, salir de nuestra zona de confort y enfrentarnos a nuestros miedos y creencias y sentir, por qué no, cierta desprotección sin nuestro cascarón de seguridad y control.
¿Cuántas decisiones tomas pensando (solo) en tí sin considerarte egoísta? ¿Cómo te influyen las opiniones de tu entorno?

La pausa: El primer paso hacia un Liderazgo Consciente
Cuando nombras Bali tu mente de repente te transporta a una isla lejana de Indonesia (unas 19 horas de vuelo más los tiempos muertos de escala en el aeropuerto) con unas playas de arena fina donde los amantes del surf disfrutan de las increíbles olas que el Pacífico golpea en sus costas.
Sin embargo el motivo por el que se convirtió en nuestro destino fue la gran carga de energía espiritual que se respira por toda la isla y que se puede percibir no solo en los números templos y lugares sagrados donde cuidan y mantienen tradiciones y cultos ancestrales. También en sus ofrendas diarias realizadas con hojas de palma cosidas, flores recién cortadas de diferentes colores que simbolizan la armonía y belleza; arroz que representa la prosperidad y abundancia y el incienso símbolo de purificación y que te encuentras a cada paso que das, hoteles, restaurantes y tiendas.
Otra de las razones es su filosofía de vida. Una de las bromas más extendidas entre la población balinesa es que, gracias a sus amplias plantaciones de caucho sus relojes están fabricados con este material elástico lo que hace que su percepción del tiempo sea extremadamente positiva y en su vocabulario no exista la palabra prisa.
Esta tranquilidad impuesta nos permitió detenernos, pausando el ritmo de nuestra rutina, reconectar con nosotras y poder observar nuestras emociones escuchando nuestro cuerpo. Es aquí donde reside la primera clave del autoconocimiento: en la capacidad de parar y reflexionar.
El liderazgo no es solo sobre guiar a otros; es, ante todo, sobre guiarnos a nosotras mismas. Pero ¿cómo podemos liderar con eficacia si no sabemos quiénes somos, qué sentimos o qué deseamos? Solamente es posible con la pausa y la observación
Si somos capaces de analizarnos con precisión, veremos con claridad y objetividad cuáles son nuestras ventajas y desventajas principales. Debemos reconocer cuál es nuestro orden de prioridades en la vida, lo que nos importa y lo que podemos dejar de lado. Al final, llegaremos a un punto en el que nos sentiremos cómodas con nosotras mismas.
La pausa nos permite también identificar qué está conduciendo nuestra vida: Muchas veces, actuamos en piloto automático, guiadas por creencias y patrones que ni siquiera hemos cuestionado. Detenernos nos permite preguntarnos: ¿Estoy viviendo según mis valores? ¿Qué me motiva realmente?

Reconocer nuestras emociones
Al tomar un momento para estar presentes, podemos identificar cómo nos sentimos realmente. ¿Estamos nerviosas, enfadadas, contentas, estresadas? Conocer nuestras emociones nos ayuda a manejarlas y, como consecuencia a liderar desde un lugar de estabilidad emocional.
Esta exploración la podemos hacer de dos maneras:
Realizando un examen corporal detallado sobre nuestro cuerpo.
El cuerpo es el espejo de nuestras emociones y las señales que nos da son pistas de lo que está pasando en nuestro interior. Escuchar al cuerpo es ser consciente de lo que sentimos pues podemos estar viviéndolo de forma inconsciente. En una palabra, nuestro cuerpo tiene más memoria, es más rápido que nuestra mente y más amable pues nos avisa de lo que está ocurriendo: a través de la tensión muscular, el dolor de estómago, de cabeza o la falta de sueño.
Lo que ocurre es que vivimos muchas veces tan deprisa y tan separadas de nuestro cuerpo que no entendemos su mensaje y es entonces cuando nuestro cuerpo deja de hablarnos y empieza a gritarnos y aparecen patologías y trastornos de todo tipo causados en su mayor parte por el estress que nos provoca nuestras propias emociones.
Algo tan sencillo como dirigir, momento a momento nuestra atención a distintas partes de nuestro cuerpo, comenzando por la parte superior de la cabeza y bajando hasta la punta de nuestros pies y fijarnos en todas las sensaciones que surjan (o que no aparezcan) es el mejor modo de desarrollar la percepción de nuestras emociones. Lo importante en este ejercicio no es la sensación, sino practicar la atención.

Exploración interior mediante la escritura.
Este ejercicio nos ayuda a descubrir lo que hay en nuestra mente y no percibimos de manera clara y conscientes. El objetivo de escribir no es comunicar algo a una persona sino que buscamos que nuestros pensamientos fluyan al papel.
Solo hay 3 premisas: la primera es establecer un tiempo determinado ( al menos 3 minutos), la segunda es pensar en una frase inacabada. Por ejemplo, “Lo que siento en este momento es…”, “lo que más me motiva es..”, “lo que más me molesta es..” y empezar a escribir sin pensar. La última y más importante es que no podemos dejar de escribir hasta que se acabe el tiempo. Si os quedáis sin cosas que decir, seguid escribiendo.. “me he quedado sin cosas que escribir”, “ sigo sin tener nada que escribir”.. hasta que se os vuelva a ocurrir algo.

Cómo integrar el Autoconocimiento en tu día a día
El viaje a Bali fue transformador, pero no es necesario viajar al otro lado del mundo para practicar el autoconocimiento. Aquí te dejo algunas ideas que yo practico para integrar esta práctica en vuestra vida diaria y que espero que también os puedan funcionar.
- Reserva los cinco primeros minutos del día para ti. Antes de saltar de la cama dedica ese breve espacio de tiempo a respirar profundamente y preguntarte cómo te sientes y cómo te quieres sentir hoy. Este simple acto puede ayudarte a reconectar contigo misma y también a empezar el día con un propósito.
- Practica la meditación o el mindfulness: Ya no es ningún secreto los beneficios que la meditación tiene para nuestra mente y por ende para nuestra vida. Es cierto que hay mucha literatura y mucho autobombo y que me encuentro con personas reacias a empezar a hacerlo. No se trata de dejar la mente en blanco, sino de calmarla. El proceso es sencillo: empieza con la intención, el para qué quiero hacerlo. Pensar que lo estoy haciendo para algo positivo y repetirlo crea un hábito mental. Luego es tan fácil como observar nuestra respiración y cuando nuestros pensamientos nos distraigan y nos demos cuenta, dejarlos pasar y volver a concentrarnos en nuestra respiración. No es necesario sentarte en posición de loto en una habitación a oscuras. Hacer esta práctica durante 5 minutos en el coche en un atasco, en el metro cuando hay mucha gente o en cualquier situación que me estrese, me ayuda a controlar los pensamientos negativos y a activar mi sistema parasimpático.
- Escribe un diario de emociones y de gratitud: Me regalaron para el viaje un cuaderno de gratitud (lo podéis encontrar en librerías) y hago esta rutina desde entonces todas las noches. Escribo cómo me he sentido, identifico qué patrones emocionales me han afectado y cómo lo he vivido. Es una manera de reconectarme con lo positivo y soltar aquello que me ha hecho sentir mal. Se ha demostrado los beneficios de escribir, eso sí, tiene que ser a mano: no vale en el ordenador, o la Tablet.
- Escucha a tu cuerpo: Antes de tomar decisiones importantes, haz una pausa y observa cómo reacciona tu cuerpo. Si sientes tensión o incomodidad, puede ser una señal de que algo no está alineado con tus verdaderos deseos. Durante muchos años pensaba que mi dolor de estómago en determinadas situaciones se debía a los nervios. Conocí entonces la existencia de los ganglios basales, que según los últimos estudios son la base neuroanatómica de la intuición ya que toda nuestra experiencia de vida está basada en ellos. Al no estar conectados con la corteza verbal su conexión se realiza a través de nuestro estómago. Entendí que ese dolor era mi intución que me avisaba que una decisión no era correcta.
- Busca apoyo: El autoconocimiento es un proceso difícil y hacerlo en solitario lo complica mucho más. Es conocido el ratio de que somos la media de las cinco personas con las que nos relacionamos. El reducido grupo de mujeres que fuimos a Bali fue cuidadosamente seleccionado por Paloma López, terapeuta, maestra de Yoga y experta en viajes transformadores y responsable de esta gran experiencia.Fue otro de los factores del éxito de esta aventura: tener los mismos intereses y compartir una apertura común al crecimiento. Contad con la guía de coaches o terapeutas es una ayuda importante para profundizar en tu interior.

El autoconocimiento es la base de un liderazgo efectivo y auténtico. Cuando nos permitimos detenernos y observarnos, descubrimos una fuente inagotable de sabiduría interior que nos guía no solo en nuestras decisiones, sino también en la manera en que nos relacionamos con los demás. Es cierto que en Bali encontramos paz, claridad y mucho trabajo por hacer. No necesitamos viajar tan lejos: en nuestra vida diaria podemos crear espacios para reconectarnos y liderar desde nuestro verdadero ser.
