Cierra los ojos durante un par de segundos e imagina cómo sería el barrio de Montmartre en París a finales del sigo XIX y principios del XX. Esta colina de ciento treinta metros, que está situada en la ribera derecha del río Sena, se encontraba en esos momentos fuera de la ciudad y por tanto libre de impuestos.
Esta circunstancia hizo que rápidamente se convirtiera en un área de consumo popular: un centro de entretenimiento de libre circulación y decadente.
La presencia de artistas de la talla de Touluse-Lotrec, Degas y Picasso compartiendo espacio, intereses y ocio. Esto hizo que este barrio pasara de ser “la zona cero” de la modernidad artística de finales del Siglo XIX, a convertirse en el centro de las vanguardias de inicios del Siglo XX, en el que se fueron sucediendo toda clases de “ismos”.
De hecho hoy está declarado oficialmente distrito histórico y es considerado como la cuna del Impresionismo y de la bohemia parisina del Siglo XIX (en un momento en que bohemio significa pobre de naturaleza).
Ahora imagina lo que significaría llegar a este entorno a una niña con cinco años de la mano de tu madre, quien ejercerá de familia monoparental con muy pocos recursos económicos.
Esta historia tiene un nombre: Marie-Clementine Valadon, aunque en el mundo del arte se la conoce como Suzanne Valadon y constituye como refleja el título de la exposición monográfica que se la ha dedicado por primera vez en España, el ejemplo de una epopeya moderna.
Si por epopeya en la antigüedad entendemos un poema largo que explica la historia de un personaje lleno de dificultades que finalmente consigue el éxito, la vida de Suzanne es un camino plagado de barreras que ella consiguió superar y que constituyen toda una inspiración para nuestro liderazgo personal y profesional.
Suzanne Valadon se empeñó pasar de modelo a artista y lo consiguió en un entorno totalmente masculino y en un contexto muy difícil
Cree en ti.
El hecho que supuso un punto de inflexión en su vida fue un accidente mientras practicaba acrobacias en un circo lo que le obligó a buscarse otro modo de ganarse un sueldo. En esta ocasión se decidió a posar como modelo de los pintores que tenía como vecinos y durante siete años fue la protagonista de obras de autores tan importantes como Renoir, Puvis de Chavannes, Toulouse-Lautrec, los españoles Rusiñol y Casas y Degas.
Sin embargo, Marie no se limitó a actuar como sujeto pasivo y empezó a observar la técnica de los artistas que pintaban su belleza y a replicarla en su propia mirada del mundo.
Nuestra zona de confort se extiende tanto como nosotras queramos. Explorar nuevos retos es algo que nos lanza a conocimientos insospechados y muchas veces las barreras internas nos paralizan y nos hacen pequeñas.
Prueba nuevas cosas … a ver qué pasa.
El comienzo de tu trayectoria como autora de tu propia vida es dar el primer paso para conseguirla.
Busca un guía para señalarte el camino
Fue Degas quien se percató del talento que expresaba los bocetos de Marie y le recomendó no solo continuar con esa línea, sino también le enseñó a grabar en su propio taller y a convertirse en el primer coleccionista de su obra, un gesto sin duda que recuerda la confianza que tenía de su valor como artista.
Esta relación de mentoría es una de las aportaciones más valiosas que podemos tener, bien como mentoras o como mente. En mi experiencia, buscar a alguien que pueda acompañarte significa mucho más que una consultoría, pues es un aprendizaje mutuo.
Siéntete orgullosa de tener una persona que sea tu coach o tu mentora y también plantéate compartir tu experiencia con otras personas. (Y sí, tienes mucha experiencia para ello)
Refleja tu marca personal
Los intereses artísticos de Suzanne fueron muy variados aunque tenemos que destacar la mirada personal que hizo sobre la intimidad femenina durante toda su trayectoria. Seguramente haber posado desnuda como modelo le dio esa mirada tan personal sobre la intimidad femenina que se proyecta en varias direcciones.
Los primeros dibujos, sin duda influenciados por Degas, eran toilettes íntimas para más tarde realizar grandes desnudos y odaliscas: mujeres recostadas en divanes que según los expertos, marcan la cumbre de su producción.
La temática de sus obras está mayoritariamente protagonizada por mujeres, normalmente domésticas y en espacios recluidos o cerrados y nunca aparecen hombres. Son mujeres en solitario o en pareja, que realizan alguna actividad.
Apostar por un estilo, por un cliente o por un área de especialización nos ayuda a situarnos dentro del gran espectro de oportunidades que tenemos al alcance hoy en día.
Siempre hay un aspecto personal, único y valioso que nos diferencia y que nos hace ser únicas.
Arriesga
Suzanne sigue rompiendo moldes a lo largo de los años, no sólo con su pintura de desnudos femeninos, sino también en la forma en que vive sus relaciones personales.
Una de sus relaciones más turbulentas fue la que mantuvo con Miguel Utrillo, ingeniero, artista, crítico de arte y muy presente en la vida bohemia de esta época. De esta relación nace su hijo Maurice que se convertirá en un famoso pintor en el futuro. Suzanne luchará de forma incansable durante más de siete años para que el español dé el apellido a su hijo.
Su matrimonio con André Utter, veintiún años más joven que ella y amigo íntimo de su hijo supuso un verdadero escándalo en la sociedad. No se limitó a vivir su relación de una manera abierta, sino que se autorretrata con su pareja en la obra “El verano” que se convierte en una de las primeras representaciones de un hombre desnudo por una mujer en la historia del arte.
Esta obra que fue seleccionada para el Salón de ‘Automne de 1920 sufrió la censura de la época y fue “adornada” con unas delicadas hojas de parra para poder exponerla al público.
El miedo al error, al fracaso y a la opinión de los demás nos paraliza y nos hace seguir el surco hecho con la costumbre,
Acepta
El autorretrato proyecta normalmente un cierto componente de autoafirmación del artista. En el caso de Valadon ste se redimensiona ya que su caso es el de una modelo en un contexto masculino. Sus autorretratos son reapropiaciones de su propia imagen, que había sido monopolizada por los artistas que la pintaban.
La aceptación de su propio cuerpo y su edad de 66 años lo plasma en uno de sus últimos autorretratos , el menos convencional de todos los que hizo, con el pecho desnudo. Representa, y lo hace si cabe mucho más actual, la rebelión contra el canon estético de la juventud, al que ella había servido como modelo.
Aceptar es el único rasgo de liderazgo que es innegociable pues constituye la piedra angular de nuestras decisiones presentes y futuras.
El liderazgo implica un autoconocimiento profundo y ser consciente de que las acciones que hagamos van dirigidas a inspirar a los demás para que crezcan en todo su potencial.
Descubre tu diamante y hazlo brillar para los demás
